Vivienda Productiva para Latitudes Extremas

Los Huertos Familiares, Puerto Natales. Region de Magallanes y Antartica Chilena

Año: 2019

Materialidad: acero galvanizado, policarbonato.

Memoria de Proyecto

Aunque el paisaje rural en la Región de Magallanes, y particularmente de Puerto Natales estuvo definido por la ganadería desde el siglo XIX, no fue hasta fines de los años 50’ que se estableció un área destinada a la producción hortofrutícola en esta ciudad, y el galpón de esquila dio paso al invernadero productivo como infraestructura predominante. Así, en 1958 se ejecutó una subdivisión predial de 730 hectáreas a las afueras del límite urbano, que inauguraría el sector de Los Huertos Familiares. Esto, de acuerdo con un incipiente interés del Estado chileno por impulsar la actividad agrícola en regiones extremas del país, aportando un suelo a los nuevos colonos tanto para vivir como trabajar en él, y mediante el cual fuera posible alcanzar la autonomía alimentaria en estos territorios.

La principal cualidad de la vida en torno al oficio agrícola es la estrecha relación entre las instancias domésticas y productivas del quehacer cotidiano. En el mundo rural, ambos aspectos transcurren en continuidad y en torno a un espacio común, donde la casa y el trabajo ocupan un mismo lugar. Sin embargo, en Puerto Natales, la marcada estacionalidad invierno/verano, la hostilidad del clima y la precariedad de los medios tecnológicos dificultan esta relación, lo que resulta en la desarticulación entre lo productivo y lo doméstico y, en consecuencia, en un futuro incierto para la agricultura de Los Huertos Familiares.

En la actualidad, el abandono de los campos es una tendencia mundial, y el sistemático desplazamiento de la población rural supone el descuido de una de las plataformas productivas más importantes para nuestra sociedad: la agricultura. Considerando la dependencia de un medio rural que se vuelve cada vez más inestable y con menos espacios de participación para las nuevas generaciones, se propone una reflexión en base la siguiente pregunta; ¿Cómo debe habitar el/la agricultor/a del futuro? Esto, particularmente en latitudes extremas como la de Magallanes, donde apenas el 30% de las frutas y verduras que se consumen son de producción local, y cuyo abastecimiento depende de las importaciones provenientes desde la capital del país, con la considerable huella de carbono implicada en los casi tres mil kilómetros que debe viajar el alimento hasta el extremo sur de Chile.

La vivienda productiva reconoce la necesidad de actualizar las formas de vida y trabajo en el campo, situando a Los Huertos Familiares en Puerto Natales como el laboratorio ideal para poner a prueba las arquitecturas, infraestructuras y tecnologías que apunten a establecer una relación articulada entre lo productivo y lo doméstico, y que apuesten por decolonizar los territorios extremos de esta y otras latitudes. En este sentido, el proyecto permite imaginar una nueva manera de habitar –y re-habitar– en un ambiente inherentemente hostil, en un espacio que presenta, con medios tecnológicos, el despliegue de actos cotidianos que suceden entre la casa y el huerto.

Galería del Proyecto

Planimetría del Proyecto